14.1.07

Me des-retiro, por el amor de una croqueta


Mi foto


(Autorretrato de Jerjes at cielosdecristal.blogspot.com)





Una croqueta, de pollo para más señas,
insiste en el des-retiro
y una es débil ante las alabanzas.

Ponérselo difícil a una buena croqueta, de pollo, para más señas,
¿no es un signo de crueldad,
una falta de respeto hacia la cadena alimenticia?

Jerjes dibuja y dibuja,
y los gnomos mientras tanto echan carreras.

Os presento a esta croqueta, de pollo para más señas,

que cuando puede se asoma al infinito.

Unas veces se asoma al mío,
pero las más de las veces,
al suyo:
Cielos de Cristal


2 comments:

jerjes dijo...

Pero pero pero!!!....acabo de ver esto!!...colorado estoy, jajaja

Jo, muchas gracias, es la primera vez que alguien me dedica un post en su blog!


Un besazo, y a ganar, que tú puedes!

La Otra Chilanga dijo...

Leicca, por avatares de un ir y venir poco profuso por algunas de las bitácoras electrónicas que este concurso ha convocado terminé donde con la tuya.
No sé exactamente cómo decir esto; no encuentro (quizás porque no tengo tantas) las palabras para expresar con justeza (más que con justicia) lo que deseo compartirte; pero lo intentaré.
Sabes, yo hago teatro; llevo 17 años en ello. Me he casado una vez, vivido en unión libre una segunda y estoy intentado por tercera ocasión recoger los pedacitos de corazón que aún quedan. Tengo un hijo de 8 años de edad que es, además de toda mi adoración, el punto a donde van a dar todas mis admiraciones. Llevo un buen de tiempo trabajando con organizaciones civiles en asuntos que tienen que ver con la promoción y la defensa de los derechos humanos y desde hace unos años participó, con altibajos, de eso que algunos hemos dado en llamar zapatismo. Como sostengo que somos lo que hacemos; pues, éste soy yo.
Pero resulta que como hago un teatro más de índole político no me contratan demasiado, mucho menos si todo el tiempo estoy peleando. Eso mismo me ha hecho perder a mis parejas, mujeres encantadoras, gigantas, que esperaban de mi un príncipe azul y no un pequebú rojo. Mi único sostén sigue siendo mi hijo, quien como aún está pequeño me considera todavía algo parecido a Batman, Spiderman o Marcos (ya veremos cuando llegue a la adolescencia). Las organizaciones sociales en las que he colaborado han terminado por subirse al tren de la globalización neoliberal, manejando todavía discursos altermundistas y la más reciente de ellas me ha despedido injustamente (ellos opinan lo contrario, claro). Y, en esto del zapatismo, como recientemente le dimos hasta por debajo de la lengua a los capitalistas que se visten de izquierdas y la derecha ganó las elecciones; bueno, que ni mi padre me habla.
¿Por qué te cuento todo esto? ¿Por qué si no te conozco y además no acostumbro hacerlo ni siquiera con quienes sí? Porque en febrero del año pasado, como parte del trabajo en la Otra Campaña convocada por el EZLN inicié un trabajo de comunic@cción entre camaradas que se ganó la censura de Yahoo México, cancelándome dos cuentas de correo-e una detrás de otra y "tumbándome" el sitio güeb. Así que me dije que no podía darme por vencido y le entré a esto de los blogs. Comencé a tejer uno llamado La Otra Chilanga, por estar en una Ciudad de México que sueño muy otra, y desde él, o ella, empecé a dar cuenta de la Otra Campaña en lo que yo he llamado "el zentro de la ciudad + grande del planeta", de la lucha ejemplar del pueblo de Oaxaca, del digno caminar de los pueblos indígenas mexicanos, del incansable andar latinoamericano hacia un destino que no tenga como meta final Estados Unidos.
Por la censura de Yahoo el blog era más o menos conocido, pero no tanto. Vino entonces el certamen de 20minutos, le miré con desconfianza, esa desconfianza que a las izquierdas radicales nos brota como si la hubiésemos mamado desde bebés, pero decidí entrarle. ¿Por qué? Porque así La Otra Chilanga sería conocida y con ella un retazo de la historia que hoy por hoy caminan las personas más buenas, honestas y decentes de mi patria. Ése sería mi mejor premio. Es 23 de enero, más o menos han corrido dos semanas de este concurso donde la miseria humana ha asomado la cabeza de la mano de campañas insulsas por un voto que en nada asegura el triunfo, en aras de 3000 euros, un reconocimiento y un espacio como colaborador(a) en 20minutos: el oro, incienso y mirra en que estos aprendices de brujos y brujas que somos hemos vendido la poquita dignidad que teníamos.
Pero yo he tenido mi premio, y todos los días se me refuerza. He conocido blogs que en mi vida hubiera conocido si no fuera por este concurso y me ha visitado gente que jamás lo hubiera hecho, haciéndome levantarme cada mañana para tenerles listo nuevo material y para agradecerles con un voto que ni siquiera saben que es mío por su generosidad.
Así, hoy me encontré con tu blog como si se tratase de una botella en el océano. He leído tu retiro y tu des-retiro, visto algunas de tus fotos y leído unos cuantos textos. He decidio votar por tu trabajo, no para que tú me regales un voto por igual, sino para agredecerte a ti también tu generosidad, y lo seguiré haciendo si me lo permites.
Gracias, pues, por des-retirarte; pero sobre todo por estar aquí donde la virtualidad pareciera no dejar estancia a nadie.